Para satisfacer el derecho a la vivienda es necesario activar la presión social sobre la vivienda vacía

ESTA LEY NO VA A GARANTIZAR EL DERECHO DE ACCESO Y USO DE VIVIENDA PORQUE ES UNA LEY REALIZADA A ESPALDAS DE LA POBLACIÓN, NO RESUELVE EL PROBLEMA DE LA VIVIENDA VACÍA Y SIGUE APOSTANDO POR EL URBANISMO SALVAJE.

La semana pasada se aprobó en el Parlamento Vasco la Ley de Vivienda preparada por el Gobierno de Lakua y que afectará a los territorios de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa. Tanto el proceso de elavoración como el texto han sido realizados a espaldas de la población. Han sido los partidos políticos con sus intereses y sin contar con las diferentes organizaciones sociales los que han redactado y dado rango de ley a un problema, el de la vivienda. Hasta este momento la población no sabe de su articulado más que lo que los diferentes medios de comunicación han filtrado. Por lo tanto, en esta primera valoración nos ceñiremos a la poca información de la que disponemos. En cuanto tengamos la Ley haremos una valoración más exhaustiva, en cualquier caso, Euskal Herria necesita una Ley para todo su territorio. A nuestro entender, la solución de la vivienda pasa por la utilización de la vivienda vacía, poniendo límites a los precios de los alquileres y creando un parque público de vivienda en alquiler social para Euskal Herria.

¿Por qué es imprescindible la utilización de la vivienda vacía? Las viviendas deben de cumplir su función social, que no es otra que la de dar cobijo a quien lo necesite. La vivienda vacía es una lacra a la que nos han llevado las políticas de vivienda durante muchos años, donde la prioridad era construir y construir, actuando la Administración en pro de los intereses de la Banca, las inmobiliarias y las constructoras, las grandes beneficiarias del urbanismo salvaje al que nos han sometido. Y desgraciadamente, consciente o inconscientemente, parte de la sociedad ha participado, entendiendo la vivienda como una inversión y no como un derecho, aprovechándose así de la necesidad de otras personas. Por lo tanto, hay que sacar urgentemente al mercado la vivienda vacía, en Euskal Herria hay unas 250.000 viviendas vacías y de segunda residencia. ¿Cómo podemos permitirlo habiendo tantas personas necesitadas de vivienda? ¿En qué pueblo vivimos que se apuesta por obras faraónicas como el TAV, de dudosa utilidad, frente a un problema tan grave como lo es el de la vivienda?

En esta Ley se nos plantea un canon sobre las viviendas vacías, con lo que en principio podríamos estar de acuerdo, pero tenemos que ir más allá. Según la Ley se consideraría vivienda vacía la que lleva en esa situación más de dos años, ¿contados a partir de cuándo?, ¿qué es vivienda vacía? Si no acotamos bien la definición nunca conseguiremos sacar al mercado la vivienda vacía.

Se habla de la expropiación temporal del uso en caso de pisos incursos en desahucio, y ¿qué pasa con el resto? ¿Las viviendas vacías que son propiedad de la Banca, de la Iglesia y de la propia Administración Pública? Todas deben pasar ya a formar parte de un parque público de vivenda en alquiler social.

Actualmente la media del alquiler de una vivienda libre en Euskal Herria ronda los 800/900 € mensuales. No es de recibo que el tope de endeudamiento para la compra de una vivienda se sitúe en el 30% y el coste de un alquiler sea el mismo, como es el caso de la Ley de Vivienda que se nos presenta. Las políticas de vivienda actuales también exigen el 30% de los ingresos de la unidad convivencial. Tenemos que tener en cuenta que una vivienda además del alquiler acarrea otros muchos gastos.Las personas que más necesitan una vivienda son las primeras que se quedan fuera de toda opción de techo. Por esta razón, debemos poner limites a los alquileres en base a los ingresos de la persona inquilina. El alquiler nunca deberían superar el 15% de esos ingresos.

¿Por qué necesitamos un parque público de vivienda en alquiler social? Todas las políticas públicas de vivienda deberían ir dirigidas a construir un parque público de vivienda en alquiler social. En dicho parque se deberían incluir todas las viviendas vacías, empezando por las de la Administración Pública, la Banca, Iglesia, Ejercito,.... y toda aquella particular que incumpla gravemente su función social. Este parque público gestionado por la Administración deberá contar con la participación social.

Todavía nos queda mucho camino, para que el derecho al uso y disfrute de una vivienda digna sea satisfecho, con esta Ley o sin ella, no nos queda más que la organización y la presión social.

ELKARTZEN En Euskal Herria, a 14 de mayo de 2015