Para asegurar el derecho a la vivienda es necesario aumentar la presión social sobre la vivienda vacía

- El derecho a la vivienda es una mera formalidad por parte del sector público, Tenemos derecho al uso y disfrute de una vivienda digna, y eso es precisamente lo que las administraciones públicas nos tienen que garantizar y no nos garantizan.

- Mediante la vía legal podremos solucionar problemas puntuales, o demorar el problema, pero para atajar el problema de la vivienda debemos entender que es un problema global e integral, no coyuntural.

- La Administración pública sumisa a los intereses de las constructoras, inmobiliarias y de la banca, ha hecho de la vivienda un negocio convirtiéndolo en uno de los factores más importantes del empobrecimiento y exclusión de la población de Euskal Herria.

- Durante mucho tiempo, demasiado, muchos sectores de la población se han aprovechado consciente o inconscientemente de la necesidad de otra parte de la población, entendiendo la vivienda como una inversión y no como un derecho. Pero ahora nos estamos dando cuenta de la verdadera trampa, cuando estamos siendo desahuciadas, de que la propiedad privada no puede primar sobre los derechos sociales.

- Pero no todo es tan negativo, con verdadera voluntad el derecho de uso y disfrute de una vivienda digna se puede convertir en realidad. Aunque, de momento, no vemos a la clase política en esa línea, ORGANIZANDONOS podemos activar la suficiente presión social que haga dar un giro de 180 grados a la actual política de vivienda.  De hecho ya hemos empezado, la lucha de miles de personas desinteresadas está poniendo en duda la política de vivienda que nos han impuesto. No solo nos quitan la vivienda están dispuestos a quitarnos la vida. ES EL MOMENTO DE ACTUAR.

- Debemos organizarnos pueblo a pueblo, barrio a barrio, socializar cual es verdadero problema de la vivienda para poder combatirlo.

- Para ello en ELKARTZEN hemos desarrollado un documento que pretende ser una GUIA para los pueblos y barrios, para combatir conjuntamente el actual fraude al que estamos siendo sometidas. Hay soluciones, pero para ello nos tenemos que ORGANIZAR.

- En cuanto a los desahucios, por lo urgente de la situación no cabe otra que exigir a los gobiernos de Lakua e Iruña que impongan la suspensión de todos los desahucios originados por el impago de la hipoteca, o por el impago del alquiler, cuando la situación de la persona o familia inquilina o prestataria haya variado considerablemente y no pueda hacer frente al pago de las mismas. .

- Para ello es necesaria la intervención pública. Se pueden poner en práctica  distintas líneas de intervención, como la expropiación del uso por causa de utilidad pública o de interés social. Presionemos a la Administración para que lo haga de una vez, presionemos a la Banca, hasta la ocupación de viviendas vacías puede pasar a ser un derecho, ¿por qué no?

- Y a los ayuntamientos les exigimos que aseguren la asistencia legal y ayuda a las personas afectadas, que no colabore con los desahucios y que desarrolle comisiones locales especiales, con participación popular, para afrontar el problema desde el .ámbito institucional y social más cercano a las personas afectadas.

- Pero el problema de la vivienda, sin intención de menospreciar la grave situación que están padeciendo miles y miles de personas desahuciadas, y lo urgente de su situación, va más allá.

- El problema es que el derecho al uso y disfrute de una vivienda digna no se considera un derecho. Por lo que como venimos diciendo desde hace tiempo para asegurar ese derecho debemos aumentar la presión social sobre la vivienda vacía y desarrollar un parque público de alquiler social.

 

- ¿Qué hay que hacer?

-OPTIMIZAR LAS MILES Y MILES DE VIVIENDAS VACIAS EXISTENTES EN EUSKAL HERRIA PARA SOLUCIONAR EL ACCESO A UNA VIVIENDA DIGNA PARA TODA LA POBLACIÓN.

- Para ello en la GUIA desarrollamos el concepto de vivienda vacía. Planteamos la necesidad de conocer la realidad de cada pueblo, por lo que  deben existir dos censos, uno de vivienda vacía y otro de la demanda existente. Proponemos como sacar al mercado la vivienda vacía, y visto que como era previsible las actuales políticas al respecto no han dado sus frutos, pasar de premiar a la propiedad privada con fondos públicos para arrendar sus viviendas, a penalizar a la propiedad privada por mantener sus viviendas vacías, pasar de especular con la vivienda a satisfacer la necesidad de vivienda. En caso de incumplimiento grave de la función social de la propiedad, se debería iniciar el trámite de expropiación forzosa del uso.

- ¿Y cómo hacemos que toda esa vivienda vacía pase a satisfacer las necesidades de otra gran parte de la población?

CREANDO UN PARQUE PUBLICO DE ALQUILER SOCIAL, GESTIONADO POR LA ADMINISTRACION PÚBLICA Y CON LA PARTICIPACION DE LA SOCIEDAD

- Incluyendo en el parque en primer lugar las viviendas vacías que pertenezcan a cualquier Institución Pública, banca, iglesia, ejército, etc. Y también aquellas viviendas particulares que hayan incumplido gravemente su función social, y todas aquellas que hayan recibido ayudas públicas.

- La adjudicación de las viviendas en régimen de alquiler social debe superar los actuales sistemas basados en sorteos o baremos restrictivos, teniendo en cuenta el perfil de las personas demandantes, de modo que las personas mas necesitadas y con menos recursos pudieran acceder a un alquiler social.

- El importe del alquiler social debería de limitarse al 15% de los ingresos de la unidad convivencial.

- ¿Y cómo se financia el Parque Publico de Alquiler Social?

Por un lado mediante el cobro del 15% del alquiler.

Y por otro mediante el dinero que las Entidades Públicas destinan a políticas de vivienda, entidades financieras vía fondo social, patrimonio intestado, aportaciones de particulares, y en cualquier caso las Instituciones Públicas deberían dotar el importe necesario como aportación de emergencia social para el cumplimiento de un derecho como lo es el de la vivienda.

Sin afán de protagonismo, esperamos que esta GUIA sirva a todos aquellos pueblos y barrios, hartos de ver como nos toman el pelo para especular con nuestros derechos, de herramienta para organizarnos y luchar a favor de un cambio radical en la actual política de vivienda. Somos conscientes que solo la lucha popular hará recular a la clase política, la banca, etc... en sus intereses.