Un analisis crítico de los presupuestos 2017 de Hego Euskal Herria en el apartado de vivienda

RESUMEN

(informe completo para descargar en pdf al final del artículo)

LOS PRESUPUESTOS DEL 2017, SON PAPEL MOJADO, SIGUEN SIN RESPONDER A LOS OBJETIVOS QUE PROCLAMAN LOS PARTIDOS EN EL GOBIERNO ¿DERECHO AL USO DE UNA VIVIENDA? UN DERECHO NEGADO DE FACTO POR UNOS PRESUPUESTOS ANTISOCIALES.

Los presupuestos son un instrumento clave para repartir la riqueza y garantizar a todas las personas los mínimos necesarios para vivir con dignidad. No podemos dejar en manos del poder capitalista y sus partidos del régimen las decisiones en materia presupuestaria. Desde los diferentes gobiernos se nos dice que los presupuestos son los más sociales posibles, cuando la realidad nos demuestra que la verdadera participación del gasto social directo realizado por las instituciones públicas de Hego Euskal Herria se va hundiendo paulatinamente.


El creciente peso de la deuda está hipotecando el verdadero gasto social de toda la década que viene, donde la recaudación será absorbida casi en exclusiva por el Cupo y el Convenio, el pago de la deuda y el propio mantenimiento burocrático del sector público. El gasto en la Viceconsejería de Vivienda del Gobierno Vasco es de 121,67 millones de euros, 95,70 millones menos que en 2009. En Nafarroa en 2017 se destinan 53,90 millones de euros, 219,98 millones de euros menos que en 2008. Sin embargo las obras faraónicas (TAV, Superpuertos, Supersur...) se mantienen para seguir llenando los bolsillos de los de siempre.


La demanda de alquiler es cada vez más amplia, pero ante la falta de voluntad para crear un Parque Público de Alquiler Social, se apuesta por la privatización del alquiler.


La presencia del alquiler en Hego Euskal Herria es muy baja, estando muy por debajo de la media Europea, en cambio el porcentaje de solicitudes de alquiler ha crecido drásticamente en los últimos años.


Tanto en la Memoria de los Presupuestos 2017 de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa como en distintos documentos publicados por el Gobierno de Nafarroa, se determina que la prioridad debe ser el fomento del alquiler frente a la compra, ¿pero público o privado?


Si nos remitimos al Plan Director de Vivienda 2013-2016, comprobamos que se preveía la construcción de 8.650 viviendas para venta, frente a tan solo 3.950 viviendas destinadas al alquiler (de las cuales 900 serían con opción a compra). Y en el caso del alquiler ni tan siquiera llegan a sus objetivos, el grado de cumplimiento entre 2010-2012 fue del 42,9%, frente al 116.60% en el caso de compra. ¿Y a esto le llaman promocionar el alquiler?


En vez de destinar el dinero público a crear un Parque Público de Alquiler Social están intensificando el trasvase de dinero público a manos privadas, mediante la oferta de viviendas de particulares en alquiler.

Tanto NASUVINSA en Nafarroa como Etxebide en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa aseguran a los propietarios de viviendas vacías que alquilen sus viviendas una renta mensual de 450€ en Araba, Bizkaia, Gipuzkoa y 550€ en Nafarroa. Y dependiendo del programa del que se trate pueden existir otras ventajas como ayudas a la rehabilitación, seguro... Este dato de renta (que se paga a la propiedad) contrasta por ejemplo con el precio máximo de 250€ que en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa se destina  a las personas necesitadas de vivienda que alquilan una vivienda libre (PCV o Prestación Complementario de Vivienda).


Pero no es todo, aunque el problema del acceso a una vivienda se ha agravado durante los últimos años, los datos nos demuestran que el presupuesto destinado a vivienda ha descendido:
La dotación a vivienda en 2017 en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa es poco más de la mitad que en 2009, esto es se van a destinar 95,70 millones de euros menos, en 2009 se destinaron 217,40 millones y en 2017 serán de 121,70.


En Nafarroa se destinarán en 2017 53,90 millones de euros, mientras que en 2008 se destinaron 273,88,  por lo tanto este año se van a destinar 219,98 millones de euros menos.


Y mientras tanto, a la clase trabajadora de este Pueblo nos roban la vida por intentar  acceder a una vivienda, tanto la consigamos como si no.
Con el poder adquisitivo del que disponemos es imposible comprar una vivienda,  necesitaríamos entre 75 y 105 años para poder hacerlo. Y también es imposible alquilar una vivienda, ya que la media de nuestra capacidad de endeudamiento mensual es de 385,20 € mensuales y la Renta media de alquiler de vivienda libre se sitúa en el 4. trimestre del 2016 en 879,90€.


En Nafarroa, cabe destacar el continuado incremento del gasto de vivienda en el presupuesto del hogar,  una persona sola destina el 47,10% del presupuesto total a la vivienda, y aunque el resto de gastos ha descendido (forzosamente) el gasto de vivienda ha aumentado (de 2007 a 2010) en 4,1%.


Y mientras nuestro poder adquisitivo desciende y los gastos aumentan, el precio de la Vivienda Protegida aumenta cuando más necesidad de protección tenemos.


En contraste con la caída de precios en la vivienda libre, en el conjunto del periodo 2007-2016 se observa un significativo incremento del precio/m2 de la vivienda nueva protegida (+31,8%) que reduce la distancia existente en el precio de la vivienda protegida y libre. En el mismo periodo la vivienda nueva libre descendió un 22,7% y la vivienda libre usada descendió un 36,2%.

EL FRACASO DE LAS ACTUALES POLITICAS DE VIVIENDA ES EVIDENTE

En Hego Euskal Herria el parque total de viviendas es de 1.326.203, de las cuales 188.668 viviendas se encuentran vacías o infrautilizadas, lo que supone un 14,22% del parque total. La optimización de esas viviendas y su puesta a disposición de las personas necesitadas creando un Parque Público de Alquiler Social, supondría sin duda la solución a la problemática de vivienda, y la grave situación que padecen miles de personas. La no actuación en este sentido demuestra que los Gobiernos de Nafarroa y Araba, Bizkaia y Gipuzkoa  anteponen los intereses de la propiedad privada a la necesidad de vivienda de miles y miles de personas.


Según la Encuesta de Necesidades y Demanda de Vivienda (ENDV) 2015 publicada por el Gobierno de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, el número de personas entre 18 y 44 años necesitadas de vivienda, tan solo en la CAV, es de 104.176, de las cuales 31.340 personas carecen de ingresos  y 57.191 personas tienen ingresos insuficientes. Por lo tanto 88.531 personas entre 18 y 44 años no pueden acceder a la primera vivienda. A LOS GOBIERNOS LES QUEDA MUCHO POR HACER, y los presupuestos que nos han presentado no son la solución.


Este fracaso queda también en evidencia si observamos los resultados de los Planes de Alquiler de los distintos Gobiernos, así por ejemplo, de las personas demandantes de alquiler en Etxebide, tan solo el 6,6% fue beneficiaria de una VPO.

PARA HACER FRENTE A LA PRECARIZACION SOLO NOS QUEDA LA ORGANIZACION Y LA LUCHA

Los presupuestos de 2017 tanto de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa como de Nafarroa no van a repartir la riqueza de una manera más equilibrada, no van a garantizar unos servicios sociales públicos y de calidad, ni van a garantizar los derechos sociales básicos. Especialmente en el caso de vivienda, ya que a pesar de que miles de personas necesitadas de vivienda no pueden acceder a ella si no se da la intervención del sector público, en materia presupuestaria, se renuncia a garantizar el acceso a una vivienda y se apuesta por la privatización del alquiler social, primando lo privado frente a lo público. La vivienda es de hecho un derecho negado de facto por unos presupuestos antisociales y no participativos.


Quienes "nos gobiernan" saben perfectamente cuál es la solución a la problemática de la vivienda, y lo venimos diciendo año tras año, la vivienda es un derecho social, por tanto debe quedar fuera de la lógica de mercado.


Hay que terminar con el urbanismo salvaje, construir más no soluciona el problema de la vivienda, al contrario, ha sido el motivo que nos ha traído a la grave situación actual. La vivienda vacía es un despilfarro social, económico, ecológico y del territorio, no hace falta más que ver en la situación que nos encontramos.


Hay que utilizar la vivienda vacía, empleando todos los medios que sean necesarios para conseguirlo, y que dicha viviendas pasen a un Parque Público de Vivienda en Alquiler Social, gestionado por la administración pública y contando con la participación de la sociedad. Y por supuesto, hay que limitar los precios de los alquileres, es decir, hay que establecer un límite a los precios que se cobran por los alquileres.
Por todo ello, exigimos unos presupuestos participativos que repartan la riqueza y aseguren el derecho al acceso y uso de una vivienda digna.

¡LUCHA POR TUS DERECHOS SOCIALES!

¡HAZ FRENTE A LA PRECARIEDAD!

¡TRANSFORMA LA SOCIEDAD!


en Euskal Herria, 03-04-2017

 

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