Fechas significativas

21 de marzo dia internacional contra el racismo y la xenofobia

21/03/2015

EL CAPITALISMO EXPLOTA Y PRECARIZA, Y EN CONSECUENCIA PROVOCA UNA DUALIZACIÓN DE LA SOCIEDAD. ¡LA IDEOLOGIA DEL CAPITALISMO ES XENOFOBIA!

El racismo y la xenofobia se asientan en la estructura ideológica política y económica de las sociedades, manifestándose mediante la explotación, opresión y dominación de las naciones y de los pueblos. A lo largo de la historia todas las políticas expansionistas han tenido y tienen la justificación ideológica de proclamarse superiores a los pueblos que explota, oprime y domina, diciendo que lo hace por su bien, para educarlos y civilizarlos.

Los europeos “descubrieron” al sur del “viejo mundo” un continente repleto de “negros”. En 1492, Colon, “con la ayuda de Dios” y del capital mercantil, “descubrió” un continente al occidente del “viejo mundo” con abundantes “indios”. No existían en América “indios”, como tampoco había en África “negros”, porque ningún grupo étnico se denominaba así. El interés de explotación de los colonizadores exigía su existencia, eran el producto necesario del proceso de colonización, ni ser humano ni animal, sino un término medio entre ambos. Posteriormente, este esquema se refuerza en el brutal lenguaje del nazismo, donde los “Untermenschen” (infrahumanos) que en su totalidad constituyen los “Randvölker” (pueblos marginales) que sirven a los “Herrenvölker” (pueblos dominantes) del primer mundo, como esclavos de trabajo.

Capitalismo es sobre todo polarización y concentración de riqueza. Por un lado seguridad y consumo para ese 10% de la población mundial que posee el 83% de la riqueza y por otro lado desempleo, precariedad, pensiones de miseria, problemas de acceso a la sanidad, educación e incluso a la alimentación básica, donde el “pauperismo” es un hecho contemporáneo y coetáneo. En la década de los años 1990 se afirmaba que de seguir la tendencia actual, la mitad de la humanidad estaría en situación de pobreza absoluta entre 2050 y 2075, pero este proceso se ha acelerado, ya que desde 2010, la mitad de la humanidad malvive con sólo 2% de la riqueza del planeta.

Hoy, 21 de marzo, en el día internacional contra el racismo y la xenofobia, “la frontera sur de la vieja Europa sigue siendo una inmensa tumba” como bien afirma SOS racismo. En este sentido coincidimos en el análisis con todas aquellas organizaciones que no dudan en señalar al racismo institucional como el ejemplo más grave de racismo y xenofobia que se produce actualmente en Europa, y cuya máxima expresión son las actuales políticas y leyes de extranjería. Estas políticas, sitúan por un lado, a los colectivos de personas migrantes y asiladas en el centro de sus estrategias de seguridad, en sus estrategias policiales y militares; por otro lado, incrementan el control social, la criminalización y la represión en las propias “democracias occidentales” y, para colmo; justifican y alientan la injerencia y la intervención en terceros países.

Conviene recordar que, las políticas de extranjería, lo que en realidad hacen es, establecer y regular a quién, y bajo qué condiciones, se reconocen los derechos de residencia, ciudadanía y nacionalidad, junto a todo aquello que se desprende de los mismos. Ello nos lleva a situaciones como que las personas que procedemos de fuera de los Estados de la Unión Europea seamos empujados, consecuencia de estas políticas, a la precariedad, vulnerabilidad y desamparo, en un pueblo como el vasco, al que se le niegan los instrumentos para garantizar nuestra incorporación plena en esta sociedad.

Desde Elkartzen reivindicamos el derecho a que seamos las personas que vivimos y trabajamos en Euskal Herria, sea cual sea nuestra procedencia, las que podamos tomar nuestras propias decisiones, sin injerencias ni imposiciones externas. El ejercicio de este derecho, se hace aún más necesario para este pueblo en una coyuntura de crisis económica como la actual, donde el capitalismo global y los gobiernos de los Estados, aprovechan la existencia de personas con diferentes derechos para precarizar aún más las condiciones laborales y generar división, desconfianza y enfrentamiento entre la clase trabajadora vasca.

Entre 2008-2014, en plena crisis económica, a pesar de los niveles crecientes de pobreza, toda una batería normativa ha ido recortando los derechos sociales conquistados, endureciendo las condiciones para acceder a ellos al conjunto de la población, pero especialmente a las personas migradas. Esto lo observamos en la negativa al acceso a la sanidad, en las identificaciones racistas, en la discriminación laboral, en el aumento del tiempo de empadronamiento, en la reducción a dos unidades convivenciales por vivienda que pueden recibir prestación, o en la creación de “La Alta Inspección” sobre los servicios sociales, con el marketing de “culpabilizar a la persona perceptora”, lanzando el mensaje de un sistema insostenible por “el gran número de personas preceptoras defraudadoras”. Estas y otras medidas, por no hablar de las actitudes racistas y xenófobas de instituciones y cargos públicos, como la de algunos alcaldes, hacen que seamos las personas migrantes las que con mayor crudeza suframos los efectos de la explotación y el proceso de precarización propios del sistema capitalista. Siendo nosotras, las mujeres migrantes, hoy tan criminalizadas, las mayores explotadas por este sistema que nos utiliza como esclavas sexuales o esclavas de los cuidados.

En este sentido desde Elkartzen creemos que el reparto del trabajo productivo y reproductivo y el establecimiento de un umbral de pobreza (37,5% del PIB per capita) y de un salario social igual o superior a esa cantidad, es esencial para impulsar y asegurar la participación social activa de las personas migrantes y asiladas. El establecimiento del umbral de pobreza es vital para nosotras porque es un instrumento eficaz para reducir las desigualdades sociales y laborales. Ayuda a garantizar unas condiciones de trabajo más dignas que las actuales para las personas migrantes y asiladas, así como para hacer frente a la explotación, a los recortes sociales y a los laborales. De igual manera reparte la riqueza generada por todos de una manera más equilibrada, así como que nos protege de la discriminación y criminalización social; pero lo más importante es que asegura un aumento de la autoestima y aporta una dignidad mínima a toda persona, independientemente de cuál sea nuestro origen.

El Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial se celebra el 21 de marzo, ese día, en 1960, la policía abrió fuego y mató a 69 personas en una manifestación contra la "ley de pases" del apartheid que se realizaba en Sharpeville, Sudáfrica. Al proclamar el día en 1966, la Asamblea General de la ONU instó a la comunidad internacional a redoblar sus esfuerzos para eliminar todas las formas de discriminación racial. 49 años después, en nuestro pueblo se fomenta el enfrentamiento racial entre personas y se nos anima a que busquemos en nuestro alrededor a las personas que cobran un subsidio de miseria para enfrentarnos con ellas por su color de piel o por su procedencia. Es hora de despertar, de concienciarse y de plantarle cara al sistema. Avanzar en la lucha ideológica y práctica en la superación del racismo y la xenofobia en nuestro propio pueblo, es la mejor forma de ayudar al resto de pueblos del mundo. Ante esta guerra soterrada que están librando contra la inmensa mayoría de la población llamamos a la movilización contra el racismo y la xenofobia para ir dando pasos en la transformación social.

¡EN EUSKAL HERRIA, NINGUNA PERSONA SIN DERECHOS!

¡LUCHA POR TUS DERECHOS SOCIALES!

¡HAZ FRENTE A LA PRECARIEDAD!

¡TRANSFORMA LA SOCIEDAD!


ELKARTZEN, en Euskal Herria a 21 de Marzo de 2015

 

Viva el día internacional de la mujer trabajadora

08/03/2015

¡VIVA EL DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER TRABAJADORA! ¡LA IDEOLOGIA DEL CAPITALISMO ES PATRIARCAL!

El patriarcado se asienta en la estructura ideológica política y económica de las sociedades, manifestándose mediante la explotación, opresión y dominación de la mujer. Así, la división sexual del trabajo es irrenunciable e utilizada por el capitalismo para su supervivencia. La ideología patriarcal se impone en todas las esferas de nuestras vidas, de tal forma que hombres y mujeres, no sufrimos de igual forma las consecuencias de la precarización.

Si en 1996 por cada hombre en situación de pobreza había 3 mujeres, hoy en 2015, ¡por cada hombre en situación de pobreza hay 5 mujeres! El capitalismo está produciendo un proceso de empobrecimiento en amplios sectores de la población mundial y esta situación no es neutral en materia de género, en total, hay 12 millones de mujeres que viven en la pobreza más que hombres en la Unión Europea. En Euskal Herria la precariedad se instala en el ámbito laboral, con más de 234.000 personas en paro, pero además las mujeres estamos siendo discriminadas en el mundo laboral como lo demuestra una mayor tasa de desempleo (16’2%), una mayor tasa de temporalidad (24’2%), un salario un 30% más bajo, o que más del 80% de las jornadas parciales las realicemos mujeres. En este contexto de empobrecimiento creciente, tener empleo ya no es una salvaguarda de protección ante las situaciones de pobreza. La existencia de mujeres trabajadoras pobres rompe con la idea de que la integración en el mercado laboral es la condición básica para evitar la pobreza, la exclusión social, la privación material o la desigualdad entre géneros.

Pero, la precariedad, discriminación y explotación va más allá de lo laboral y se extiende a todos los aspectos de las condiciones vitales de las mujeres como lo demuestra la gran diferencia en la distribución de rentas entre hombres y mujeres. Mientras los hombres obtienen una renta total promedio de 25.258€, las mujeres contamos con una de 14.534€; es decir, los hombres obtienen una renta personal de 10.724€ anuales más que las mujeres. Por otro lado señalar que según datos de Lanbide, a final de octubre de 2014 eran 65.479 las personas perceptoras de la Renta de Garantía de Ingresos.

 

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Seis de cada diez perceptoras de la RGI somos mujeres de edades comprendidas entre los 35 y 50 años, y casi un tercio son pensionistas que necesitan completar su pensión por ser muy baja, de las cuales muchas somos mujeres. Los diferentes análisis de la incidencia de las distintas formas de pobreza en función del género revela en todos los casos la peor situación comparada de los hogares encabezados por mujeres. La incidencia de la pobreza real resulta de hecho tres veces superior en hogares encabezados por una mujer, esto es 11,1 frente a 3,7%. Junto a esta realidad, la inmensa mayoría de los hombres, al margen de su edad, piensan que lo que hacemos las mujeres en casa no es trabajo, o que si es trabajo, es un trabajo que no tiene tanta importancia, que aunque canse, nunca es tan pesado como el trabajo asalariado.

Creen incluso que las mujeres que sufrimos la doble jornada de trabajo, dentro y fuera de casa, no estamos doblemente explotadas porque en casa no padecemos explotación alguna. En la medida en que el trabajo doméstico siga siendo un "trabajo que no existe", tampoco existirá la opresión. Pero el mantenimiento del trabajo doméstico no responde sólo a los intereses particulares de los hombres sino también a los del capitalismo porque el trabajo de las mujeres en casa supone un considerable ahorro en el capital variable y un aumento consiguiente de la masa de plusvalía, de ahí que la familia patriarcal actual se sustente en la invisibilización del trabajo doméstico realizado por la mujer, que es el grueso del trabajo socialmente necesario.

Por esta razón es más necesario que nunca visibilizar este trabajo, el trabajo reproductivo que recae sobre nuestras espaldas. El tema es tan trascendental que ningún modelo de cambio puede construirse sobre valores que regeneran lo que se quiere cambiar. La ausencia de reparto del tiempo de trabajo (productivo y reproductivo), la creciente privatización de los servicios sociales y públicos y la discriminación de género, hacen que seamos las mujeres las que con mayor crudeza suframos los efectos de la explotación y el proceso de precarización propios del sistema capitalista.

Los diferentes recortes sociales, en especial en protección social, educación y sanidad y la violencia machista, hacen que cada vez seamos más las mujeres que nos encontramos en una situación de desamparo, eventualidad inestabilidad y miedo, lo que nos empuja a aceptar la sumisión y la explotación. Esta situación está provocando una sociedad y una clase trabajadora cada vez más disgregada y sometida, donde se nos está restando tiempo para la participación social activa, en especial, a nosotras, vuestras compañeras de lucha, las mujeres que vivimos y trabajamos en Euskal Herria.

En este sentido creemos que el reparto del trabajo productivo y reproductivo y el establecimiento de un umbral de pobreza (37,5% del PIB per capita) y de un salario social igual o superior a esa cantidad, es esencial para ir dando pasos en la superación del sistema patriarcal.

Leer más: Viva el día internacional de la mujer trabajadora

25 de noviembre Gora Borroka Feminista!

25/11/2014

25n

En este día internacional contra la violencia hacia las mujeres, os

queremos hacer llegar la lectura que hacemos desde Elkartzen ;

ERASOEN AURREAN GORA BORROKA FEMINISTA

Azaroaren 25ean asko izango gara parkarta baten atzean zein egunari erreparatuz gogoeta egingo dugunok. Pertsonak haina interpretazio egingo dizkiogu egunari, emakumeon matizak aberatsagoak zihur,  emakume izanagatiko indarkeriarik jaso izanaren esperientziak emana nonbait. Borroka feministak  indarkeria sexista, zapalkuntza patriarkalak beharrezko duen tresna bezala ikustarazi izanari esker, gaur askorentzako, indarkeria gizonezko batzuek emakume batzuen aurkako eraso isolatuaz baino haratagoko kontua da. Indarkeriaren iruditegia zabaldu zaigu. Gure buruak  indarkeriaren atzaparretatik libre ikusten genituen emakumeon kontzientziak ere aldatu dira. Familiainstituzioamantentzea, sexuen arteko lanaren banaketa, erabakiguneetatik at egotea, kristalezko zabaiak e.a luzeak irudikatzen dute indarkeria. Baina, biktima papera hartzetik urrun, eta beti ere borroka feministak egindako lanari esker, errealitatearen ezagutza objetibo batek ematen duen irmotasunetik, borrokarako grina pizten zaigu.

Mundu sistema kapitalistak, genero, klase, nazio eta naturaren esplotazioaz baliatzen da etekin metatze nahiean. Helburu horretan sektore publikoaren aliantza funtsezkoa da. Bien elkarlan horretan ideologia eta errepresioa oinarrizko tresna garrantzitsua dira langile klasearen alienazioa ahalbideratzeko. Ezin ahaztu  kapitalismoak ideologia patriarkala duela bere baitan eta hortaz emakumeok esplotazio bikoitza pairatzen dugula  sistema kapitalistaren ofentsiba kupidagabe honetan, generoeta klase esplotazioa alegia.Euskal Herrian genero aliantza bat ere egiten ari da.Kapitalari,  pobrezia funtsezko zaio eta lege kolpez prekarizatutako gure jendarte honetan, pobrezian bizi den gizon batengaitik 5 emakume bizi gara pobrezian, baserritarren artean berezi larria delarik. Hau daindarkeria! Genero zapalkuntzahonetazbaliatzen duen langile klaseko gizonak, bere klaseko emakumeekin bat egin beharrean bere generoarekin egiten du aliantza, genero horren kideak klase ikuspegi batetik bere etsaiak badira ere


 

Independentzia ekonomikorik barik askatasuna eta independentzia pertsonala hitz hutsak baino ez dira eta. Izan soldata baxuagoak ditugula; izan lan prekarioagoak ditugula; izan feminizatutako sektoreak egokitzen zaizkigula; izan genero ikuspegirik gabeko aurrekontuak onartzen direla; izan emakumeak garela pentsio ez kontributiboak jasotzen ditunak;izan serbitzu sozialak eta publikoen murrizketetatikeratortzen diren lanak gure gain erortzen dira; izan kristalezko sabaia; oinarrrizko eskubidesozialak ukatzen zaizkigu, emakumeok sortutako aberastasun ez kontabilizatua eta ez ordainduaz jabetzen diren bitartean. Zer esanik ez merkantzia bezala erabiltzen ditugun langile klaseko emakume migranteen kolektiboaz, sexu lanak eta zaintzen krisiari era erraz batean ateratzeko erabiltzen ditugunak eta egun hain kriminalizatuak daudenak. Sistemaren oinarri emakumeon esplotazioa izaten jarraitu bitartean guganako indarkeria nahitaezkoa izango da esplotazio horrek berak,gugan indarkeria erabiltzeko gonbidapen baita.

EHan lan eta bizi garen emakumeok, genero, nazio eta klase zapalkuntzak jasaten ditugu gainera. Hortaz argi dugu Euskal Herrian bizi garenon burujabetzaren bidean, emakumeon zapalkuntza ororen aurka lanean diharduten emakumeen lana ezinbestekoa izan eta izango dela. Hona gure aportazioa: Prekarietate eta pobrezia egoerekin bukatzea dugu helburu, eskubide sozialen defentsaren bitartez eta lanaren eta aberastasunaren banaketaren bitartez jendartearen eraldaketa bultzatuz.  Ezarritako egoera zalantzan jarri behar dugu, kapitalismoa gaindituko duen jendarte berri bat irudikatuz.  Azken finean urratsak ematen joatea lege-kolpez prekarizatutako jendartea izatetik esplotatutako pertsonarik izango ez den batetara, genero arteko berdintasun harremanetanoinarrituko dena, beste herrialdeekiko elkartasun harreman internazionalistak izango dituena eta datozen belaunaldien etorkizuna hipotekatuko ez duena. Bitartean bidailagun gaituzue!

GORA BORROKA FEMINISTA!

Patrizia Muñoz eta Iker Aroztegi Elkartzeneko kideak.

Euskal Herrian, 2014ko Abenduaren 25ean.

 

Hacia la transformación social, pongamos limite a la pobreza

16/10/2014

El próximo 17 de octubre se celebra el Día Internacional contra la pobreza. Somos millones las personas que subsistimos en nuestro planeta en condiciones de precariedad, de pobreza y de miseria. La explotación y dominación a la que nos someten las élites políticas y económicas a amplios sectores de la población provocan que tanto en el mundo como en Euskal Herria la pobreza y la precariedad avancen como consecuencia del sometimiento y la explotación que se ejerce contra las clases trabajadoras y los sectores populares. Los datos son escandalosos y obscenos, cuatro estadounidenses poseen juntos una fortuna superior a la del PIB de 42 estados con más de 600 millones de habitantes. En 1960 había en el mundo una persona rica por cada 30 pobres; hoy la proporción es de 1 a 80, aproximadamente 1.200 millones de personas al año sufren desnutrición y más de 2.200 millones sufren algún grado de pobreza. Según los informes sobre desarrollo humano la lista de “países pobres” ha aumentado en los últimos años, principalmente porque su ubicación, su estructura económica, política, social y otras “desventajas” les impidieron superar los “retos de desarrollo” diseñados por el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) o el Banco Central Europeo (BEC). Esta realidad no es exclusiva de países “no desarrollados”..., en la Unión Europea ya se considera a las personas trabajadoras como potencialmente pobres, así se entiende que más de 80 millones de personas estemos por debajo del Umbral de Pobreza, y en Euskal Herria seamos más de 900.000 personas las que no alcanzamos dicho Umbral, es decir ¡una de cada tres!

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17 de octubre dia internacional contra la pobreza. Conviccion para la accion y organizarse para ir dando pasos en la transformacion social que necesita Euskal Herria

17/10/2013

En periodos de crisis, los procesos de precarización y la explotación se agudizan, profundizando en la dualización social.

El 17 de octubre se celebra el Día Internacional contra la Pobreza. Si bien en un principio se nos dijo que era una crisis sectorial, relacionada con la vivienda y los bonos basura, muy pronto quedó al descubierto que se trataba de una crisis estructural y sistémica, una crisis de sobreconsumo con endeudamiento masivo, de superproducción, con abundancia de miseria, donde los capitales especulativos y el parasitismo intrínseco a él, contaminan la economía real productiva y merman los ya escasos y cada vez más privatizados servicios sociales y públicos.

A seis años del estallido de esta crisis podemos afirmar que, en esta dinámica enloquecida por obtener más y más beneficios, se está produciendo el más terrible ataque y agresión a los bienes comunes sociales (derechos, servicios públicos, infraestructuras básicas, cultura…) y naturales (agua, océanos, aire, subsuelo, tierra…) desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

Las necesidades de las élites económicas y políticas han marcando la política económica hasta la actualidad.

La precariedad se ha ido imponiendo sin parar en los últimos 35 años, extendiéndose a todos los aspectos de las condiciones vitales de los sectores populares: miles de personas condenadas a vivir con ingresos inferiores al umbral de la pobreza (más del 20% de la población de la Unión Europea se encuentra amenazada por la pobreza), ausencia de reparto del tiempo de trabajo (productivo y reproductivo), creciente privatización de los servicios sociales y públicos, implementación del copago sanitario, congelación de las pensiones, más recortes sociales, apuesta por un sector público privatizado, abaratamiento del despido, más flexibilidad laboral, reforma de las pensiones, congelación el SMI, aumentos continuos en los recibos de la electricidad, el agua, el gas, el transporte, la recogida de basura, el teléfono, el correo… Se siguen subiendo los impuestos indirectos como el IVA mientras se implementa una fiscalidad favorable a la patronal que no garantiza una redistribución de la riqueza a toda la población de una manera más equilibrada…

Vivimos en una época en la que los políticos niegan su responsabilidad.

Por esa razón la pobreza y la precariedad avanzan, consecuencia del expolio, la explotación, la estafa y el embuste. Están abriendo las puertas para profundizar e ir dibujando un nuevo sistema capitalista patriarcal a largo plazo, haciendo una apuesta decidida por la terciarización de la economía y el abandonando a su suerte de sectores estratégicos como la agricultura, la ganadería, la pesca y la industria. La situación es demasiado grave como para que la clase trabajadora y los sectores populares sigamos tragando con la mentira de que todos debemos remar en la misma dirección y apretarnos el cinturón. Las personas y los pueblos estamos siendo estrujados cada vez más en beneficio del capitalismo. Hoy en día el 15% del planeta (que controla el 71% del PIB mundial) vive gracias a la explotación que ejerce sobre el 85% restante.

Euskal Herria no es una excepción y el último pacto PNV-PSE y la situación en Nafarroa Garaia así lo reflejan.

Pretenden reflotar el sistema capitalista y profundizar en él adaptándolo a las nuevas circunstancias. Durante los periodos de gran acumulación de riqueza han privatizado los beneficios y ahora que esa acumulación mengua, pretenden socializar las pérdidas. Quieren poner sobre las espaldas de la clase trabajadora la responsabilidad de la crisis y esto es consecuencia de decisiones previamente planificadas fuera de las urnas, en beneficio exclusivo de una elite económica (cupos, convenios, ataques al trabajo sindical, recorte de derechos políticos económicos y sociales, robo de las arcas públicas para engordar negocios privados, implementación del capitalismo salvaje vía, TAV, superpuertos, fracturación hidráulica, incineradoras, desprecio a la voluntad popular, detenciones, presencia policial, prohibiciones…)

Esta ofensiva del capital requiere una respuesta contundente que posibilite cambios profundos por lo que se impone la organización y la lucha por los derechos sociales.

Las diferentes instituciones de aquí y allá aparecen claramente alineadas con los intereses de la patronal, y es que para optimizar la explotación, la patronal y la clase político-institucional han realizado un pacto para ir aprobando diferentes leyes y decretos que reducen y empeoran las condiciones de vida y los derechos de todas las personas de nuestro pueblo. Mientras esas elites hablan de salir de la crisis a través de corregir las disfunciones de ese modelo para que todo siga igual, la clase trabajadora y los sectores populares deben apostar por un cambio de este modelo y por construir uno que esté al servicio de los intereses y necesidades de la mayoría de la población. Y esa alternativa la debemos construir entre todos y todas, desde la base, sin esperar a las políticas de gestión diseñadas por la patronal e implementadas por una clase política vendida a los intereses de esa elite empresarial.

Es necesario cambiar de arriba abajo este sistema injusto, es inaplazable la transformación social.

Desde este organismo popular estimamos que existen razones más que suficientes para dar una respuesta contundente desde el ámbito sindical y social ante la ofensiva que la clase trabajadora y los sectores populares estamos padeciendo de manos del capital, protegido y amparado por la clase política. De igual manera que las experiencias históricas anteriores determinan el presente, este, determina el futuro. Hoy en Euskal Herria, la mayoría social y sindical ha abierto un proceso participativo para debatir e ir definiendo una Carta de Derechos Sociales para este pueblo. Tenemos un gran trabajo por delante, en lo teórico y en lo práctico. Debemos reivindicar y llenar de contenido el derecho a no ser explotados, el derecho a no ser una mercancía más, el derecho a revelarnos contra la injusticia y el sufrimiento… en definitiva, el derecho a ir construyendo y avanzando en la emancipación personal y colectiva de la comunidad a la que pertenecemos, Euskal Herria.

Por esa razón necesitamos soberanía alimentaria para poder realizar nuestros proyectos de vida personal y colectivo, necesitamos soberanía económica porque ningún pueblo que explota a otro puede ser libre, necesitamos democratizar la economía, para que sea la mayoría de la población, aquella que con su esfuerzo saca adelante día a día este país, la que participe y decida sobre las cuestiones clave de nuestro modo de vida.

¡LUCHA POR TUS DERECHOS SOCIALES!

¡HAZ FRENTE A LA PRECARIEDAD!

¡TRANSFORMA LA SOCIEDAD!

 

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