28 de abril Dia Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo

Un año más, el 28 de Abril, Día Internacional del Derecho a la Salud y Seguridad en el Trabajo, debe hacernos reflexionar sobre que los accidentes laborales no son fruto de la casualidad o la mala suerte. Los accidentes laborales son consecuencia directa del sistema capitalista que prioriza la productividad y los beneficios por encima de los derechos laborales de las personas trabajadoras.

La mayor evidencia de la precariedad y de la explotación salvaje, son las personas  muertas en sus puestos de trabajo, pero no podemos olvidar a todas las accidentadas  y a las asesinadas lentamente por alguna enfermedad derivada de sus trabajos. Se producen 288 accidentes laborales cada día, es decir, 1 cada 5 minutos. En 2016 un tercio de estos accidentes se dieron  en subcontratas.

Por otro lado, las enfermedades laborales han aumentado un 8,2% y se producen 10 al dia.  Y esto sin olvidar que el catálogo actual de enfermedades profesionales está desfasado y que no reconoce la incidencia de las nuevas tecnologías (radiaciones, etc) ni de los nuevos componentes químicos sobre la salud. Por otra parte, la baremación se hace sobre el organismo masculino tipo, no existe una catalogación por género, y la exposición a un producto tóxico puede ser límite para un hombre y mortal para una mujer.  

La Ley actual permite a las empresas contratar el seguro de accidentes laborales y enfermedades profesionales con la propia Seguridad Social o con las Mutuas. Estas últimas son entes privados con ánimo de lucro, formados por las propias empresas, y que tratan de minimizar costes, ahorrando tanto en la reducción de los tratamientos y la duración de la baja, como en las indemnizaciones. Consecuencia directa de esto es también el infra reconocimiento de enfermedades profesionales que se da hoy en dia. En el Estado español se dejan de contabilizar al año 63.000 casos de enfermedades laborales. En este sentido es reseñable la situación de las personas trabajadoras del hogar. Las jornadas sin descanso, la soledad en la que se trabaja, el mal trato proveniente de la persona atendida o de su entorno cercano, tienen a veces como consecuencias daños siquicos que no son reconocidos como derivados del trabajo. La atención a personas a las que hace falta mover, trasladar y asear tienen como resultado accidentes laborales que en los servicios médicos de Osakidetza y Osasunbide suelen tratarse como enfermedades comunes.


Las clases dominantes están haciendo de la precariedad un modo de opresión generalizado, donde el objetivo es aumentar la acumulación de beneficios a costa de nuestra salud con la aparición de nuevas enfermedades laborales, y aumento de las causadas por el estrés, ansiedad, adiciones, etc., como consecuencia de una alta presión psíquica contenida en los nuevos diseños de organización y dirección, que conducen hacia la competitividad y el individualismo dentro de las propias relaciones entre trabajadores y a asumir de forma individual, problemas que son colectivos, como los EREs y los despidos. Se utiliza a las personas trabajadoras, donde mujeres, jóvenes y migrantes somos las más desprotegidas, como meras mercancías al servicio de un mercado de trabajo totalmente flexibilizado.

Pero más que de precariedad laboral, tenemos que hablar de precarización social, porque a los factores ligados al trabajo se le añaden otros factores de precarización enmarcados en la privatización o desaparición de la protección social en general, el SMI y demás prestaciones están por debajo del umbral de pobreza mientras están individualizando la responsabilidad de garantizar las necesidades sociales, dejando la satisfacción de las mismas a merced de la capacidad económica de cada una, promoviendo planes privados de pensiones, aseguramiento sanitario privado, etc.,

Desde Elkartzen exigimos a las instituciones y a la patronal que se cumplan las leyes de salud laboral, que se diseñen planes de seguridad laboral efectivos, que no se contrate ni se ceda el control de nuestra salud a las mutuas, que la asistencia sanitaria se realice por los servicios sanitarios públicos, que se ponga fin a los contratos precarios y se suprima la contratación por ETTs, que se erradique toda discriminación salarial, que se supriman las horas extras y las largas jornadas de trabajo, en definitiva, que se garantice el derecho a la salud en el ámbito laboral. Solo con la organización y la lucha podremos ir dando pasos para conseguir que nuestros derechos sean respetados.

¡LUCHA POR TUS DERECHOS SOCIALES!

¡HAZ FRENTE A LA PRECARIEDAD!

¡TRANSFORMA LA SOCIEDAD!

ELKARTZEN, en Euskal Herria a 27 de Abril de 2017