21 de marzo Dia Internacional contra el racismo y la xenofobia

EL CAPITALISMO EXPLOTA Y PRECARIZA, Y EN CONSECUENCIA PROVOCA UNA DUALIZACIÓN DE LA SOCIEDAD ¡LA IDEOLOGIA DEL CAPITALISMO ES XENOFOBA!

El racismo y la xenofobia se asientan en la estructura ideológica, política y económica de las sociedades, manifestándose mediante la explotación, opresión y dominación de las naciones y de los pueblos. A lo largo de la historia todas las políticas expansionistas han tenido y tienen la justificación ideológica de proclamarse superiores a los pueblos que explota, oprime y domina, diciendo que lo hace por su bien, para educarlos y civilizarlos.


Capitalismo es sobre todo polarización y concentración de riqueza. En la década de los años 1990 se afirmaba que de seguir la tendencia actual, la mitad de la humanidad estaría en situación de pobreza  absoluta entre 2050 y 2075, pero este proceso se ha acelerado, ya que desde 2010, la mitad de la humanidad malvive con sólo 2% de la riqueza del planeta. Según el último informe de la ONG Oxfam, desde 2015, el 1% más rico de la población mundial posee más riqueza que el resto del planeta y ha calculado que el 10% más rico de la población mundial es responsable de la mitad de las emisiones contaminantes totales. Actualmente, ocho personas (ocho hombres en realidad) poseen la misma riqueza que 3.600 millones de personas (la mitad de la humanidad). La Organización Mundial del Trabajo calcula que 21 millones de personas son víctima de trabajo forzoso, lo que genera unos beneficios que ascienden a aproximadamente 150.000 millones de dólares anuales. En 1990, el tipo nominal medio del impuesto de sociedades en los países del G20 era del 40%; en 2015, se había reducido hasta el 28,7%.


Hoy en día seguimos asistiendo asombradas a este tipo de justificaciones: “guerras humanitarias”, “intervenciones” para exportar la “democracia occidental” a pueblos “atrasados”, “guerra contra el terrorismo”, “choque de civilizaciones”… Eufemismos de un capitalismo imperialista que necesita controlar a todos los pueblos del planeta para poder ahondar en la explotación y mercantilización de cada vez más aspectos de la vida. Eufemismos, sí. Pero eufemismos que calan en la sociedad y alimentan esa idea de superioridad occidental instalada en amplias capas de la sociedad tras siglos de trabajo ideológico. Y no solo seguimos soportando este tipo de justificaciones, además día a día podemos observar el drama humano en forma de migraciones masivas huyendo de las guerras imperialistas que genera la lógica capitalista. Y lo podemos observar aquí mismo, en esta Europa que se vanagloria de ser la cuna de la democracia. Hoy, 21 de marzo, en el día internacional contra el racismo y la xenofobia,  “la  frontera sur de la vieja Europa sigue siendo una inmensa tumba” como bien afirma SOS racismo.


Malcolm X, cinco días antes de su asesinato, lo exponía claro: “Nos acusan de lo que ellos mismos son culpables. Esto es lo que siempre hace el criminal. Te bombardean y luego te acusan de haberte bombardeado a ti mismo. Te aplastan el cráneo y luego te acusan de haberles atacado. Esto es lo que los racistas han hecho siempre. Sus costumbres son las acciones criminales y luego utilizan la prensa para victimizarte… hacer que la víctima se vea como criminal  y el criminal como la víctima. Así trabajan”.

 

Entre 2008-2016, en plena crisis económica, a pesar de los niveles crecientes de pobreza, toda una batería normativa ha ido recortando los derechos sociales conquistados, endureciendo las condiciones para acceder a ellos al conjunto de la población, pero especialmente a las personas migradas. Esto lo observamos en la negativa al acceso a la sanidad, en las identificaciones racistas, en la discriminación laboral, en el aumento del tiempo de empadronamiento, en la reducción a dos unidades convivenciales por vivienda que pueden recibir prestación, o en la creación de “La Alta Inspección” sobre los servicios sociales, con el marketing de “culpabilizar a la persona perceptora”, lanzando el mensaje de un sistema insostenible por “el gran número de personas preceptoras defraudadoras”.


Es cuanto menos mezquino realizar semejantes declaraciones cuando en los últimos años no han hecho más que endurecer las condiciones para acceder a la RGI y reducir su cuantía a golpe de ley (presupuestos), un 21% los últimos tres años (a un ritmo del 7% anual durante 2014, 2015 y 2016). Mientras que en 2008 el número de personas perceptoras era de 29.585, a diciembre de 2016 el número ha ascendido a 63.797 personas (de las cuales 46.150 tienen DNI español, desmintiendo esos discursos xenófobos y racistas que culpabilizan de la situación a las personas migradas).


Estas y otras medidas, por no hablar de las actitudes racistas y xenófobas de instituciones y cargos públicos, como la de algunos alcaldes, hacen que seamos las personas migrantes las que con mayor crudeza suframos los efectos de la explotación y el proceso de precarización propios del sistema capitalista. Siendo nosotras, las mujeres migrantes, hoy tan criminalizadas, las mayores explotadas por este sistema que nos utiliza como esclavas sexuales o esclavas de los cuidados.


“Y ése es un buen ejemplo de por qué hay que internacionalizar nuestro problema. Ahora las naciones africanas están manifestándose y vinculando el problema del racismo en Misissipi con el problema del racismo en el Congo y también con el problema del racismo en Viet Nam del Sur. Todo esto es racismo. Todo eso es parte del vicioso sistema racista que han utilizado las potencias occidentales para seguir degradando y explotando y oprimiendo a los pueblos de África, de Asia y de América Latina durante los últimos siglos.


Y si esos pueblos de esas diferentes regiones empiezan a ver que el problema es el mismo problema y si los veintidós millones de norteamericanos negros vemos que nuestro problema es igual que el problema de los pueblos que están siendo oprimidos en Viet Nam del Sur y en El Congo y en América Latina, entonces –pues los oprimidos de la tierra constituyen una mayoría y no una minoría-, entonces afrontamos nuestros problemas como una mayoría que puede exigir y no como una minoría que tiene que suplicar.”

 

(Malcolm X en Nueva York, 28 de enero de 1965)


52 años después de ser pronunciadas estas palabras en nuestro pueblo se fomenta el enfrentamiento racial entre personas y se nos anima a que busquemos en nuestro alrededor a las personas que cobran un subsidio de miseria para enfrentarnos con ellas por su color de piel o por su procedencia. Es hora de despertar, de concienciarse y de plantarle cara al sistema. Avanzar en la lucha ideológica y práctica en la superación del racismo y la xenofobia en nuestro propio pueblo, es la mejor forma de ayudar al resto de pueblos del mundo. Ante esta guerra soterrada que están librando contra la inmensa mayoría de la población llamamos a la movilización contra el racismo y la xenofobia para ir dando pasos en la transformación social.


¡EN EUSKAL HERRIA, NINGUNA PERSONA SIN DERECHOS!
¡LUCHA POR TUS DERECHOS SOCIALES! ¡HAZ FRENTE A LA PRECARIEDAD! ¡TRANSFORMA LA SOCIEDAD!

ELKARTZEN, en Euskal Herria a 21 de Marzo de 2017

EL CAPITALISMO EXPLOTA Y PRECARIZA, Y EN CONSECUENCIA PROVOCA UNA DUALIZACIÓN DE LA SOCIEDAD ¡LA IDEOLOGIA DEL CAPITALISMO ES XENOFOBA!